Deportes Ejercitacion
08/04/2016

Lento pero seguro

La alternativa más eficaz para modelar tu cuerpo en sesiones de 10 segundos.

Vivimos en una sociedad que nos empuja a hacer todo lo más rápido posible, a mostrar resultados de manera urgente, a producir cuanto más mejor y en el menor tiempo posible.

En un mundo dónde la velocidad parece ser la constante, las alternativas para desacelerarnos se transforman en el oasis de nuestras vidas.

Slow Fitness (entrenamiento lento), se presenta como una verdadera alternativa, tranquila, moderna y eficaz cuyas bases principales son la calidad frente a cantidad, una técnica depurada, donde los ejercicios se realizan con lentitud, dejando de lado los tiempos y las series.

En si consiste en ejercicios de diez segundos que permiten ponerse en forma gracias a la quema de calorías y a la eficacia a la hora de generar densidad ósea.

Esta técnica se inspira en el libro de Adam Zickerman, “La revolución del fitness, poder de 10”. Pretende que desarrolles una relación a largo plazo con tu cuerpo y con la expresión física del mismo.

Al tratarse de una disciplina lenta, no se sufre tanto como en los deportes de impacto y además se adapta a la condición física y a la edad de cualquier persona.

Algo que se debe tener en cuenta al iniciarse en el entrenamiento lento es que encaja a la perfección con una gran variedad de disciplinas fitness, entre las que se encuentran el Pilates, el Yoga o Body Balance. También encajan en otras como la liberación miofascial o el estiramiento para incrementar la movilidad de las articulaciones.