Salud Tu cuerpo
07/08/2014

Cuidados de belleza alrededor del mundo

La búsqueda de la belleza femenina es una cuestión que traspasa todas las fronteras. Aquí te contamos algunas prácticas y rituales que realizan mujeres de todo el mundo para mejorar, exaltar o prolongar el encanto que todas llevamos dentro.

Japonesas: piel blanca y perfecta

Si uno piensa en la fisonomía de una japonesa es inevitable pensar en su delgadez y su cutis blanco casi perfecto. Y esto es así porque las niponas le dan muchísima importancia a la estética y este culto comienza a muy temprana edad. Además, su alimentación (basada en arroz, pescado, frutas y vegetales) y el clima húmedo contribuyen a que su piel se preserve más joven. En cuanto a los cuidados del cutis, las japonesas dedican mucha atención a la limpieza del rostro usando cremas limpiadoras y tónicos. Asimismo, se protegen mucho del sol usando paraguas y nunca salen de sus casas sin ponerse cremas con algún tipo de factor de protección solar.

  

Africanas: del árbol a la piel

En el caso de las mujeres africanas, una gran mayoría se vale de los frutos de ciertos árboles para cuidar sus pieles de ébano. Durante siglos, en África Central, han usado la manteca de Karité para proteger su piel y cabello del sol abrasador de esta región. Este producto se obtiene del árbol del mismo nombre que crece salvaje en estas tierras. Otro producto usado por las mujeres del continente africano es el fruto de la Kigelia, otro árbol que se desarrolla en los países del sur, que sirve como tratamiento reafirmante para el rostro y pechos así como desinflamatorio y antibacteriano.

  

Europeas: mostrar la mejor cara

En el caso de Europa, para la mayoría de las mujeres lo más importante es el cuidado facial. No por nada en este continente se encuentran las grandes marcas de cosméticos y tratamientos para la piel. Por este motivo utilizan mucho las cremas hidratantes de día y de noche y suelen recurrir también a peelings y mascarillas para la eliminación de manchas y arrugas en la zona facial.

    

Así es que de estas observaciones, las latinas podemos tener en cuenta que es muy importante una dieta balanceada y mucha protección contra el sol para lograr rostros sin arrugas como las japonesas, hidratarnos con cremas especiales como las africanas y no descuidar el rostro ni de día ni de noche como las europeas.

En resumen, orientales, africanas, europeas o americanas, con realidades y culturas muy diferentes demuestran que la búsqueda de la belleza, que en la mayoría de los casos se asocia a la eterna juventud, es hoy más que nunca una cuestión global pero también un camino sin fin que la mayoría está decidida a recorrer.