Salud Alimentación
17/04/2014

Chocolate sin culpas

Alimento energizante y con propiedades nutricionales beneficiosas para el organismo, el chocolate, según estudios científicos, genera en quien lo ingiere un placer más intenso que un beso apasionado. Aquí te contamos algo de su historia y sus mitos.

“Primero, respirá hondo, segundo, contá hasta diez, tercero, comé chocolate” Estos son los consejos de las protagonistas del libro “El club de las chocoadictas” para superar momentos de estrés. Y más allá de que estas chicas solo sean personajes de ficción, no están nada equivocadas en sus consejos ya que el chocolate contiene flavonoides, antioxidantes con propiedades relajantes.

Pero, además de esta condición anti- estrés, ¿qué hace de este alimento a base de cacao un bocadillo tan deseado tanto por hombres como por mujeres? La respuesta a nivel científico es que el chocolate negro estimula la segregación de serotonina, una hormona que inhibe los síntomas de la depresión así como las endorfinas, neurotransmisores que generan un efecto similar a la morfina en cuanto a su efecto analgésico y de sensación de bienestar.

Sin embargo no es algo nuevo que este manjar de cacao sea considerado como un alimento altamente placentero y energizante. Estudios de varias universidades norteamericanas revelaron que el consumo de chocolate data de unos 1500 años antes de Cristo en lo que ahora es territorio mexicano. De hecho, los mayas celebraban anualmente un festival en abril para glorificar al dios del cacao.

No obstante, como todo lo que nos causa placer, también nos genera algo de culpa y el chocolate ha sido víctima de falsos mitos acerca de sus efectos al ingerirlo. Se lo culpa de causar acné, dolor de cabeza  y obesidad pero nada de esto es del todo cierto. En el primer caso, lo que puede generar acné en los alimentos a base de chocolate son los agregados de jarabe de maíz, azúcar y otros carbohidratos, por lo tanto para evitarlo, se recomienda el más negro y amargo. Por otro lado, la ingesta de este alimento sólo generaría aumento de peso, si se lo consume en grandes cantidades y se ha comprobado que el dolor de cabeza sólo lo experimentan aquellas personas con intolerancia a este comestible, qué es una gran minoría.

En definitiva, será por todo lo que tiene de bueno -  y de prohibido - que el chocolate es elegido por todos, pero sobre todo por las mujeres que, según encuestas, en muchos casos lo prefieren antes que el sexo. Así es que en “El club de las chocoadictas” arrojan una afirmación que nos invita a desenvolver con menos culpa esa barra que guardamos en un rincón de la heladera: “La verdad es que los hombres van y vienen en nuestras vidas, pueden traer alegría o dolor, pero ocurra lo que ocurra, tenemos nuestra amistad  y el chocolate, ninguno puede quitárnoslos”.