Salud Alimentación
29/01/2014

Alimentación e hidratación saludables en días de altas temperaturas

¿Cómo hacemos para comer bien en verano y estar correctamente hidratados? Aquí algunos concejos que nos brindan desde la Asociación Argentina de Nutricionistas, para disfrutar del verano sin descuidar nuestra salud y vernos bien en bikini.

El verano nos brinda momentos hermosos e inolvidables de diversión y descanso a pleno sol. Pero estar expuestos a altas temperaturas, nos exige estar atentos a ciertos tips y recomendaciones para no sufrir deshidratación a falta de una dieta saludable y adecuada a los días de calurosos.

Explican los especialistas que cuando el cuerpo humano se encuentra expuesto al calor, comienza a transpirar en mayor medida para poder mantener la temperatura corporal normal; así es que en verano perdemos más líquido que en invierno a través de éste proceso. A su vez, el cerebro activa de forma tardía el mecanismo de la sed cuando el cuerpo ha perdido del 1 al 2 % del líquido. Si no actuamos correctamente ante esta alarma natural, la sed, podemos sufrir deshidratación.

¿Cuáles son los síntomas?

  • Aumento de la sed
  • Sequedad en la boca
  • Debilidad
  • Dolor de cabeza
  • Mareos, desmayos
  • Nauseas
  • Palpitaciones
  • Confusión
  • Orina oscura

Los cuidados que debemos tener al respecto varían según la persona y el momento en el que se encuentre. Hay grupos de mayor riesgo como ansíanos, niños, mujeres embarazadas o en período de amamantamiento. En reglas generales podríamos decir que la prevención implica:

  • Tener siempre a mano una botella de agua
  • Tomar un vaso de agua al acostarse y al levantarse. El promedio de ocho horas de sueño de los seres humanos, implica mucho tiempo sin ingerir líquidos lo cual, pone en riesgo el equilibrio entre ingreso y egreso de agua a nuestro organismo.
  • Tomar agua con cada comida del día.
  • Tomar agua antes, durante y después de realizar actividad física.
  • No esperar a tener sed ni la boca seca para ir en busca de líquidos.
  • Consumir alimentos ricos en agua como frutas y verduras, ya sea incorporándolos en platos principales o en forma de jugos y licuados.
  • Evitar las bebidas muy dulces o que contengan alcohol.
  • Llevar una dieta saludable, equilibrada y liviana. Disfrutando de las frutas y verduras de estación, perfectas para contrarrestar la pérdida de agua,  nutrientes y minerales que nos genera la transpiración en épocas de altas temperaturas.
  • Evitar preparaciones calientes, fritas y con salsas/ aderezos demasiado elaborados.
  • Usar ropa liviana
  • Darse duchas con agua fresca para ayudar a nuestro organismo con su mecanismo de refrigeración.
  • A la hora de preparar viandas, tener en cuenta la necesidad de una correcta refrigeración de los alimentos hasta el momento de su consumo para evitar intoxicaciones. Los microorganismos crecen más rápidamente en ambientes calurosos y húmedos, por lo cual debemos extremar las medidas.

Tanto para una correcta hidratación como para llegar al verano con la silueta tal como soñamos, debemos tener en cuenta que siempre es mejor el consumo de agua pura que el de jugos, bebidas o infusiones que contengan azucares agregados y aumenten el nivel calórico de forma innecesaria.

En promedio, un hombre debe consumir alrededor de 2,5 litros de agua por día y una mujer cerca de 2 litros, por lo cual, las alternativas libres de azúcar, son la mejor opción ante la cantidad que necesitamos consumir por día.

Por otra parte, debemos recalcar la importancia derealizar las 5 comidas del día e incluir en ellas alimentos ricos en agua. Frutas y verduras deben estar presentes en el desayuno, almuerzo, cena y las colaciones de media mañana y media tarde. Siempre es posible elegir opciones light, la clave es programar con anticipación la dieta diaria y en caso de salida a comer con amigos, leer atentamente el menú optando por aquella alternativa más saludable.

En verano, las altas temperaturas nos invitan a comer algo fresco, lo cual hace que podamos decidirnos más fácilmente por platos elaborados a base de frutas y verduras obteniendo un doble beneficio: reposición de líquidos y nutrientes + una dieta saludable para cuidar nuestra figura.