Salud Actividad Física
23/04/2014

Retomá la actividad física hoy

Retomar la actividad física puede ser para muchos una promesa difícil de cumplir. Sin embargo, no importa si han pasado semanas, meses o años desde que nos ejercitamos por última vez. Nunca es tarde para cambiar a un estilo de vida más saludable.

Un día sin mucho aviso, dejamos de ir. En el momento justo encontramos la excusa perfecta: falta de tiempo, aumentaron la cuota, llegaron las vacaciones o se superpusieron los horarios con otras actividades.Con la auto-promesa de retomar apenas arreglemos nuestra agenda, compongamos temas financieros o simplemente encontremos alguna compañera que nos contagie fuerza de voluntad, relegamos el regreso al gym para cada lunes de cada semana de cada mes sin concretar en ningún momento.

Sin embargo, antes que nada, si tenemos intención de retomar la actividad deberíamos saber por qué es importante el ejercicio físico. Más allá de la cuestión estética - que parece ser uno de los principales motivos de la concurrencia de las mujeres a los gimnasios - hay que tener en cuenta los grandes beneficios que genera en la salud. Para citar algunos, practicar deporte o realizar algún tipo de rutina gimnástica previene enfermedades coronarias, cardiovasculares así como la diabetes. Al mismo tiempo, la actividad física favorece la función mental, la memoria y, en algunos casos, el autoestima.

Ahora, si después de entender las grandes ventajas que la actividad física le aporta a tu vida aún te cuesta ponerte en marcha, podés hacer un ejercicio que sirve para cualquier meta a alcanzar: escribí en un papel la fecha exacta de regreso así como un plan de acción de cuantas horas semanales vas a dedicarle a esta tarea. Si aún vas por más, escribí cuál es el resultado qué queres lograr. Luego, poné ese papel en algún lugar visible para recordarte cada día que tenés una tarea pendiente que cumplir.

Por otro lado, una vez que ya tomaste la decisión de volver al ruedo, es importante que te lo tomes con calma. No es aconsejable sobreexigir al cuerpo apenas pisas el gimnasio o comenzas a hacer algún deporte. Lo conveniente es seguir una rutina de readaptación que los entrenadores pueden diseñar para vos. De esa manera, gradualmente podrás volver al ritmo que alguna vez alcanzaste sin exponerte a lesiones por malos movimientos.

Y si aún te queda alguna duda de regresar a la rutina deportiva, hay una excelente noticia para que tengas en cuenta: el cuerpo tiene memoria muscular, es decir se acostumbra a ciertos movimientos y cuando se retoma la actividad física, es más fácil volver a tener el mismo tono muscular que alguna vez conseguiste. Sería como empezar la carrera desde la mitad del camino y no desde la largada, lo que implica una ventaja que tendrías que aprovechar.

Por todo esto, ya no hay excusas que valgan para que vuelvas a agitarte, a reducir la ansiedad y la tensión, a sentir como tu cuerpo se llena de energía y sensaciones  placenteras al saber que estás haciendo algo por tu salud y tu imagen. Al fin de cuentas, y como dice la canción de Lerner: “sabe Dios que nunca es tarde para volver a empezar”.